Proceso de Limpieza
El agua, tal como la encontramos en la naturaleza o en nuestras casas no es únicamente H2O, en ella se encuentran numerosas sustancias en disolución, como cal, magnesio, cloro, arcillas, etc. Por ejemplo, las aguas minerales tienen un Total Sólidos Disueltos (TDS en sus siglas en inglés) de entre 300-600 partes por millón (PPM) mientras que el agua del grifo puede tener el TDS en el orden de las 1.000-1.200 PPM sin que nos parezca turbia o sea mala para beber.
El agua pura que proporcionan nuestros equipos no es agua milagrosa, es agua tratada para dejarla libre de esas sustancias que tiene en disolución, obteniendo valores del TDS de entre 0 y 20 PPM. Con el sistema de filtrado de 5 etapas de Hydraldana Siglo XXI se consiguen varios beneficios:
- Un agua ligeramente ácida, que ayuda a separar la suciedad de la superficie (como si nos hubiéramos fabricado nuestro propio detergente)
- Como disolvente universal el agua pura tiene una gran capacidad de absorción, con lo que arrastra consigo las partículas de suciedad.
- Al secarse el agua restante no deja rastro alguno en la superficie que hemos limpiado.
Para conseguir una limpieza óptima es necesaria una acción mecánica que ayude a separar la suciedad de la superficie, nuestros cepillos realizan este función, y están fabricados en un poliéster especial que no daña ningún tipo de superficie.
Los equipos de limpieza Hydraldana SIGLO XXI tratan el agua potable de cualquier grifo para conseguir agua pura. Ésta, según se va tratando, se almacena en el deposito desde donde se impulsa, por medio de una bomba especial, a las pértigas que alcanzan los 20 metros de altura. Los equipos están preparados para producir agua pura al tiempo que limpian con la del depósito, con lo que aseguramos el trabajo continuo de los operarios a lo largo de la jornada de trabajo.
Por lo tanto un sistema se compone de una máquina, que trata e impulsa el agua pura, la manguera que nos permite trabajar hasta a 100 metros de donde se encuentra la máquina (normalmente enrollada en un portamangueras), y las pértigas y cepillos con las que realizaremos la limpieza.
Los equipos tienen un mantenimiento relativamente sencillo y, gracias a la experiencia y mejoras introducidas en nuestros equipos, su coste está muy ajustado y vinculado a la cantidad de trabajo que se realice, por lo que podemos afirmar que nuestros sistemas tienen el mantenimiento más económico del mercado.